La golondrina
Lo que vuelve.
La palabra catalana para golondrina es oreneta. El pájaro que vuelve cada primavera al mismo alero de la misma casa. Las familias del Mediterráneo leían el año por ella — cuando volvía la golondrina, la estación había cambiado.
Elegimos el nombre porque las cosas que vendemos están pensadas para hacer lo mismo. Una manta de merino tejida en Viljandi acaba en una prima más pequeña. Una balda de abedul de Riga sostiene los libros de un segundo hijo. Trabajamos con doce talleres familiares entre el Báltico y el Adriático, y guardamos sus nombres en cada página.
